Los permacultores aveces olvidamos o no nos damos cuenta que el hacer permacultura, no solo es crear swales, crear food forest (bosques de comida) reverdecer tierras, plantar arboles, manejar recursos y si el pato se come las plagas de las acelgas. Eso lo puede hacer cualquier persona con una pala, una libreta, una computadora y una pluma.
Si hay algo muy claro que aprendí de leer a Masanobu Fukoka y las obras de Mollison es que no es realmente importante lo QUE haces, ni CON QUE o CUANTO lo haces, ni siquiera COMO lo haces. Lo que realmente importa es el PORQUE.
El porque es lo mas vital ya que desde ahi se gesta el como, cuando, con que, para que, etc. No es lo mismo buscar crear un sistema permacultural o un habitat autosustentable con el fin de verle terminado o simplemente disfrutar el proceso de crearlo. No es lo mismo crearlo para disfrute personal o general, por ganar dinero o por reverdecer la tierra. No es lo mismo servir a la tierra por el gusto de servirle y aprender de ella, que trabajarla para beneficio propio.
Simplemente no es lo mismo.
El porque tiene un impacto directo sobre la manera en COMO hacer el diseño. Dependiendo del porque, se desprenden las prioridades de la obra o el diseño. Esto mismo determina los medios, recursos y energía necesaria para realizar el diseño y por lo tanto todo lo demás.
Hay muchos tipos de hacer permacultura:
Ser un permacultor de la cabeza es ser calculador, sobre-analizado, rígido, poco arriesgado, lento, burocrático tanto mental como físico, en otras palabras es una gran biblioteca de miles de datos pero tan pesada, complicada y difícil de operar, que resulta incluso aburrido hacerlo. Así es como se deja de lado la exploración espontanea y libre de la naturaleza. Es por ello mismo que al no poder ver y medir algo (dominarlo intelectualmente) simplemente no se le presta atención.
Ser un permacultor del dinero es simplemente ser una prostituta pero con hojas al estilo Eva en vez de usar falda de poliester, que se perfuma con aceite de pachouli en vez de perfume Channel.
Ser un permacultor sirviente es buscar aliviar los padecimientos del medio ambiente y arreglar los desbalances ocasionados por el hombre, eso es ser un permacultor sacrificado y un sirviente de la tierra.
Ser un permacultor de papel es aquel que realiza la tarea de idear conceptualmente un sistema e incluso con ello crear arte, pero un arte funcional, bello y útil. Si no es útil su diseño es solo un artista caprichoso y egocéntrico.
Ser permacultor del corazón, es estar conectado directamente con la naturaleza, ósea la fuente de todo lo que le rodea. El permacultor que escucha y diseña desde el corazón, realmente crea.
Cual es la diferencia que hace y distingue a una manera de hacer permacultura de otra? El PORQUE, esto lleva a ser un permacultor del corazón a escuchar directamente el lenguaje de la naturaleza. En mi opinión, la permacultura es la palabra que se usa para describir no una ciencia del diseño, si no a un estado de ser, donde se buscan las conexiones mas que los usos, donde el diseño busca la evolución de si mismo. Siendo así el resultado no solo una obra natural, mas sino una conexión directa con la madre tierra.
Por ello insisto en que hacer permacultura no es solo buscar ahorrar agua, desarrollar autosuficiencia, sostener vida, etc. Hacer permacultura es un estado del ser.
Espero esto alguien día sea leído por las generaciones de futuros permacultores, para que puedan ser mejores permacultores que sus antecesores.
Sinceramente
Otro permacultor del corazón.
Rodrigo Lañado Cruz.
Fuente: Hombres de Maiz.